
177
Estrés pErcibido, violEncia manifiEsta y gEstión dE convivEncia Estrés pErcibido, violEncia manifiEsta y gEstión dE convivEncia
Escolar En adolEscEntEsEscolar En adolEscEntEs
Mayorga-Lascano, M. & Molina, C
YACHANA Revista Cientíca, vol. 15, núm. 2 (julio-diciembre de 2026), pp. 175-191
nalmente, el individuo puede manifestar
agotamiento emocional, dicultad en las
relaciones personales, bajo rendimiento en
las actividades cotidianas, aislamiento de
personas o actividades cercanas (Buitrago
et al., 2021).
Dentro del ambiente educativo, el estrés
académico se origina por las exigencias y
demandas del sistema educativo, ligadas
al desempeño escolar; incluyen elementos
como la carga académica, la presión por
las calicaciones, la falta de orientación
vocacional, e incluso las expectativas
familiares (Barraza & Barraza, 2019).
Este fenómeno también se ve afectado
por las demandas internas, asociadas a las
presiones que el individuo se autoimpone,
como: auto expectativas elevadas,
acompañadas de falta de conanza y
escasa motivación, así como a la mala de
organización, los errores en la gestión del
tiempo, y la procrastinación académica
(Barraza, 2006). Las demandas externas
e internas pueden tener consecuencias a
nivel físico y psicológico si no existe una
adecuada gestión y manejo de estas.
La violencia, en cambio, puede entenderse
como el uso intencional de la fuerza o
del poder, ejercido contra uno mismo,
otra persona o una comunidad, con alta
probabilidad de generar daño físico,
psicológico, privación o afectaciones en el
desarrollo (Organización Panamericana de
la Salud, 2024). Paralelamente, se menciona
que la violencia es difícil de denir
porque está sujeta a la sociedad, cultura
y política dentro de la que se desarrolla,
menciona que este concepto evoluciona
con la humanidad (Nateras, 2024). De tal
manera que, la violencia no tiene una sola
denición, está sujeta a la valoración que
da la sociedad en momentos especícos de
la historia; el uso del término requiere una
contextualización del sentido que se usa
para describir una conducta particular en
un momento especíco (Cuervo, 2016).
Este fenómeno se presenta en diversas
formas, las cuales se pueden clasicar
en violencia física, psicológica y sexual.
La violencia física es el uso de la fuerza
para causar daño corporal, mientras que
la violencia psicológica se caracteriza por
agredir de forma verbal e intencional a una
persona con el objetivo de desestabilizarla
a nivel emocional y mental, este tipo de
violencia suele ser más sutil (Morales et
al., 2023).
Por otra parte, la violencia sexual, que
afecta mayoritariamente a las mujeres, se
maniesta como la pretensión de contacto
sexual no consentido; la tecnología ha
sido un medio para facilitar este tipo de
violencia, mediante el uso de sexting,
ciberacoso, gromming, sextorsión
(Rojas-Díaz & Yepes-Londoño, 2022).
También es importante mencionar la
violencia social por exclusión afecta a
grupos históricamente marginados, como
comunidades indígenas, personas LGTB+
y sectores vulnerables. Se maniesta en
prácticas y estructuras discriminatorias
que perpetúan la desigualdad, causando
impactos físicos y psicológicos.
La violencia es un fenómeno provocado
por la interacción de factores intrapsíquicos
e interpsíquicos (Márquez et al., 2023).
Entre los factores internos guran la baja
autoestima, la baja tolerancia a la frustración,
décit en habilidades sociales, dicultad
para gestionar las emociones, conductas
impulsivas, las experiencias traumáticas
previas, el consumo de sustancias, y diversos
trastornos de salud mental.
Paralelamente, la violencia también
responde a factores externos como: