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YACHANA Revista Cientíca, vol. 15, núm. 2 (julio-diciembre de 2026), pp. 72-90
Todos los mundos en un libro:Todos los mundos en un libro:
enseñar liTeraTura en Guayaquil del siGlo XXi.enseñar liTeraTura en Guayaquil del siGlo XXi.
Sarduy, E.
pensamiento crítico, la creatividad, la
colaboración y la autoconciencia. “Las
estrategias para fomentar la creatividad
y el pensamiento crítico en el aula
son fundamentales para promover un
aprendizaje signicativo y preparar a los
estudiantes para enfrentar los desafíos
del mundo contemporáneo” (Chancusig
& Granja, p. 38). Al integrar diferentes
disciplinas, recursos digitales y estrategias
experienciales, se busca que los estudiantes
se relacionen de manera más personal
y activa con los textos, permitiéndoles
construir aprendizajes desde su contexto
y sus intereses, partiendo siempre de sus
experiencias personales.
Las nuevas generaciones tienen otra
relación, mucho más cercana, con la
tecnología. Forma parte de su experiencia
común y vital, pero en este marco, la
innovación en la educación no resulta
simplemente en la incorporación de nuevas
tecnologías, sino en el cambio de paradigma
que coloque al estudiante como artíce
de su proceso formativo, promoviendo
así el desarrollo de capacidades que les
permitan afrontar los retos del mundo
contemporáneo con mayor autonomía y
responsabilidad.
Un cambio de paradigma, en este
contexto, se reere a la transformación
de la forma en que se concibe y se
estructura el proceso de enseñanza-
aprendizaje: la visión se desplaza hacia
un enfoque holístico, más constructivista
y participativo, donde el estudiante es
el protagonista activo de su aprendizaje,
y el docente actúa como mediador de la
transferencia de conocimientos que luego
el estudiante reutilizará en la creación de
nuevas experiencias; tal como arman
Amaya Trelles & Fernández Olivo (2023):
“la educación holística a través de las
artes es un enfoque educativo que busca
fomentar el crecimiento integral de los
estudiantes, enfocándose en el desarrollo
de habilidades relacionadas con la
creatividad, el pensamiento crítico y la
autoexpresión. Esta metodología educativa
busca cultivar la mente, el cuerpo y el
espíritu de los alumnos, brindándoles la
oportunidad de descubrir y potenciar sus
propios intereses y talentos” (p. 10)
Desde principios del siglo XX, cuando
múltiples investigadores, psicólogos,
docentes y pedagogos, tanto en el campo
de las artes como en las demás disciplinas
del conocimiento humano, propusieron
desplazar el cenital de la producción de
conocimiento del docente al estudiante,
se cimentaron las bases para un verdadero
cambio paradigmático que no llega a
concretarse. Al incluir vivencia, experiencia
y resolución de problemas en los modelos
educativos, se abrieron puertas a un vasto
territorio para la innovación educativa, que,
implica no solo creatividad y originalidad
sino investigaciones cimentadas por
una práctica en el territorio-aula, con
estudiantes y docentes en disposición
al diálogo intergeneracional, abiertos a
la experimentación y a asumir al error
como parte del proceso. La resistencia
a adoptar esta visión se produce cuando
uno de los componentes del proceso de
enseñanza-aprendizaje decide no entrar
en esta dinámica, ya sea por temor, por
desconocimiento o por desinterés.
Este cambio implica abrazar metodologías
que promuevan la creatividad, el
pensamiento crítico, la autonomía
y la conexión con el contexto del
estudiante. Signica incorporar nuevas
tecnologías, recursos artísticos y enfoques
experienciales que favorezcan una
educación más signicativa, inclusiva y