El cine y su narrativa: recurso para la enseñanza de la Historia y la formación del profesorado


Rafael Guerrero Elecalde. Doctor en Historia. Profesor Sustituto interino en la Universidad de Córdoba, España. rglecalde@uco.es

https://orcid.org/0000-0003-4271-897X


Martin Alejandro Gentinetta. Doctor en Historia. Profesor adjunto regular en la Facultad de Filosofía y Humanidades-Universidad Nacional de Córdoba / Facultad de Ciencias Humanas-Universidad Nacional de Río Cuarto, Argentina . mgentinetta@ffyh.unc.edu.ar

https://orcid.org/0000-0001-6735-2295


Resumen

Este artículo contiene una implantación educativa orientada a la reflexión sobre el uso del cine como recurso didáctico para la formación del futuro profesorado de Historia. Para ello, se desarrolló un seminario teórico-práctico con películas cuyos contenidos y temáticas estuvieron íntimamente relacionadas con el programa de la asignatura Historia Moderna que se imparte en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina). Los participantes de este curso profundizaron en la adquisición de competencias a través de herramientas pedagógico-didácticas aplicadas al uso del cine para la transmisión de contenidos de historia moderna. También, reflexionaron sobre las virtudes del uso de las películas en el aula, su valor didáctico, y de su utilidad para la enseñanza de la Historia. El análisis de las opiniones recabadas nos ayudó a llegar a diversas conclusiones que podrán servir para la mejora de la actividad docente en los siguientes cursos.


Palabras clave: historia moderna, cine, innovación educacional, tecnología educacional.


Abstract:

This article contains an educational implantation oriented to reflection on the use of cinema as a didactic resource for the training of future History teachers. For this, a theoretical-practical workshop was developed with films which contents and themes were closely related to the program of the subject Modern History that is taught at the Faculty of Philosophy and Humanities of the National University of Córdoba (Argentina). The attendees of this course deepened in the acquisition of competence through pedagogical-didactic tools applied to the use of cinema for the transmission of modern history content. Also, they considered the virtues of the use of films in the classroom, their didactic value and their usefulness for teaching History. The analysis of the opinions collected helped us reach various conclusions that may serve to improve teaching activity in the following courses.



Keywords: Modern history, cinema, Educational innovations, Educational technology.



Introducción

En este texto se recogen los resultados de una práctica de innovación educativa realizada a partir de una experiencia con estudiantes de Historia, del segundo curso de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, orientada a la formación de profesorado y licenciatura. Se desarrolló a lo largo del curso del primer semestre del año 2018 (marzo-junio), con un abanico de actividades que tuvieron como recurso didáctico articulador películas de temática histórica relacionadas con la temprana modernidad europea. La propuesta estuvo orientada a mejorar la calidad de la enseñanza de contenidos históricos a través de la narrativa que ofrece el cine y su utilización como recurso didáctico. Para esta innovación, se decidió trabajar con un formato de taller teórico-práctico, que requirió una minuciosa selección de seis filmes –accesibles en plataformas web de acceso gratuito– en los que la trama y la historia narrada se relacionaron con contenidos del programa de la asignatura Historia Moderna.

El propósito del taller fue reflexionar sobre las formas de enseñanza de la Historia y su didáctica, así como el desarrollo del pensamiento crítico de los estudiantes en lo que hace a la formación ciudadana del mundo globalizado. Aún en la actualidad, en lo concerniente a la enseñanza de los contenidos del pasado existe el problema de la vigencia de la memorización, como principal método de aprendizaje de nuestro alumnado, lo que no conlleva un aprendizaje significativo. En este sentido, el cine constituye una herramienta significativa para desandar el camino memorístico de una tradición muy arraigada en la adquisición de saberes históricos. El llamado séptimo arte es uno de los elementos centrales de consumo con el que ocupamos nuestro ocio y, por tanto, constituye uno de los principales agentes modeladores de mentalidades como un agente que refleja determinadas maneras de vivir y de pensar. Asimismo, se ha convertido en documento del pasado, repleto de información, igual que los textos escritos o los hallazgos arqueológicos.

En lo que hace a la formación de futuros docentes, ya sea para cursos de educación primaria, media o superior, es necesario implantar dinámicas pedagógicas procedimentales, alejadas de perspectivas memorísticas (Andelique, 2011). La influencia de los medios audiovisuales entre el alumnado es razón suficiente para que se intente aprovechar las posibilidades de estas herramientas (Falcón y Díaz-Aguado, 2014; Gómez, 2010; Stoddard y Marcus, 2010) en la formación del profesorado de Historia, recalcando que no son fuentes históricas y que hay que aprender a usarlos, más allá de ejercer de espectadores pasivos (Aguaded, 2012; Badaña i Abadia, 1990).

De acuerdo a lo sostenido por López (2019), el cine permite la reflexión, la sensibilización y el espíritu crítico ante problemas vitales y es una herramienta dinamizadora del aula. De gran utilidad, facilita la adquisición de cualquier competencia educativa, puede ser un catalizador lúdico de la lectura en el aula y permite evaluar aspectos sociales, vestimentas, paisajes, gestualidad y otros muchos aspectos de las épocas pasadas. La historia también está construida de lo cotidiano, y del día a día: la casa, el vestido, los sentimientos, el trabajo, en la calle, que se pueden mostrar en el cine. Asimismo, los filmes revelan cambios, aunque no explican su significado (Alberich, 2009; Sorlin, 2005). Asimismo, el cine constituye un recurso tan rico, variado y profundo en sus contenidos y enfoques, que se constituye en una herramienta óptima para la enseñanza de otras disciplinas sociales, como se demuestra en este artículo orientado a la enseñanza de la historia moderna. Ejemplos válidos los encontramos en el área de la antropología, la sociología o la filosofía, entre otros, donde el profesorado utiliza los medios audiovisuales como vehículos para el abordaje de diferentes cosmovisiones del mundo, prácticas humanas y ordenamientos societales con muy buenos resultados (Beltrán, 2006; Grupo Embolic, 1998; Pac y García, 2013; Salinas, 2009).

Hasta hace pocos años, la documentación escrita en general suponía un signo de fiabilidad y una vía que permitía el estudio de la Historia, sin embargo, en la actualidad, vivimos en un mundo dominado por las imágenes donde la gente forma su idea del pasado a través del cine y la televisión. Hoy en día, una de las principales fuentes de acceso al conocimiento histórico para la mayoría de la población está mediatizado por entornos audiovisuales (Burke, 2001).

Por esta razón, el uso de este tipo de materiales audiovisuales, anima a los estudiantes a estimular el aprendizaje por medio de la indagación de información, la selección de fuentes, su interpretación y su análisis crítico (Gómez et al., 2014; Saiz y Gómez, 2016). La utilización del cine como recurso para la enseñanza de la Historia es bastante reciente. El cine es, junto con la televisión, uno de los medios audiovisuales con mayor tradición como uso didáctico (Ortega y Pérez, 2013). En la década de 1980, de la mano de la revolución tecnológica (que favoreció la popularización del vídeo), se realizaron las primeras propuestas para incorporar el uso de películas en el aula, especialmente en educación primaria y secundaria, ya que en los ciclos superiores se tardó un poco más (Flores, 1982; Torre et al., 2003/2004; Torre et al., 2005; Martínez, 2013). Entre todos los investigadores, fue el profesor Robert A. Rosenstone (1995, 1997) quien elaboró la aportación más importante para elevar el cine histórico como herramienta y como fuente de conocimiento histórico.

Los materiales audiovisuales, y también el cine histórico, ofrecen oportunidades para potenciar determinadas características o aptitudes que permiten la construcción de conocimiento funcional para la globalización en el siglo XXI (Cheung, 2006; Caparrós, 1997; Chourio y Vidovic, 2012). A través de ellos, se ofrece la posibilidad de que el espectador explore y vivencie emociones y sentimientos, a la vez que emita juicios con espíritu crítico, pensamientos y actitudes que puede situar en un momento concreto al aprendizaje de experiencias (Gutiérrez et al., 2006). Además, las cintas se presentan en un escenario espacio-temporal concreto, que rememora representaciones de sociedades, épocas y culturas que sería muy complicado recrear con igual exactitud por otros medios. A partir de esta concepción, hay diferentes posibilidades para utilizar los filmes como herramienta didáctica (García, 2007; Valle, 2007; Allen, y Gomery, 1995).

En lo que concierne a proyecciones cinematográficas de historia, es especialmente interesante su fuerza visual, su poderosa sensación de realismo y su inmediatez (Ambrós y Breu, 2007). Todo ello permite una experiencia mucho más viva del pasado. Al observador le concede un poder motivador en relación a la posibilidad de comprobar la verdad del relato visual (o una aproximación creíble) con otras disertaciones, especialmente las historiográficas, que colabora en la elaboración del pensamiento crítico (Bermúdez, 2008; Martínez, 2013). Asimismo, la capacidad para recrear dramas humanos, situaciones sociales y ambientes históricos, hace de los filmes un recurso pedagógico de primer orden para favorecer la comprensión de los conceptos, ideas y procesos que integran la asignatura Historia. Y es que la narrativa del pasado es un fundamento principal en la enseñanza de la historia. El cine debe mostrar la realidad en su conjunto, sin dejar de lado la complejidad de la misma. Los vestidos, el calzado, el mobiliario, los edificios, entre tantos otros elementos, han de corresponder con la información ofrecida en los documentos escritos que han llegado hasta el presente, exigiendo a los directores artísticos rigor y respeto en los montajes y escenografías. El resultado esperado –y logrado muchas veces– queda plasmado en la recreación de escenarios del pasado que, si bien no son completamente ciertos, sí resultan muy creíbles (Pinuaga y Van der Vaart, 2010; Martínez Gil, 2013).

Cada historia encierra un relato y el cine de ficción histórica como el documental constituyen unas herramientas útiles para la investigación histórica y para el aprendizaje de las Ciencias Sociales. Son un soporte para explicar el pasado, como también lo hace la escritura. En vez de escribir una historia, ésta se filma. Estas prácticas están muy relacionadas con el pensamiento y competencias históricas porque van ineludiblemente conectadas con las capacidades de contar (Sant et al., 2014).

Las competencias históricas se pueden concentrar en la construcción de la conciencia histórico-temporal; la creatividad histórica; las formas de representación de la historia y la interpretación de la historia (Santisteban, 2010). Todas estas competencias fundamentan el pensamiento crítico, definido como la capacidad que desarrolla el alumnado para poder ejercer una asimilación e interpretación de las diferentes manifestaciones de la humanidad, desde su análisis sociológico y económico hasta el artístico y científico, pudiendo ejercer una reflexión intrínseca entre presente, pasado y futuro (Pagès, 2000). Por lo tanto, no se trata de un recurso especialmente novedoso. Aunque el paso del tiempo y el establecimiento de nuevos espacios de comunicación (redes sociales, plataformas de televisión, de streaming), ha ayudado a generar un interesante debate sobre su utilización como recurso didáctico frente a estas nuevas formas, que también están ligadas al consumo inmediato, la estandarización y, en muchas ocasiones a la poca veracidad (fake news).

Las películas con tramas históricas no necesariamente buscan la verdad histórica y, aunque parezca paradójico, esa también es su ventaja como recurso didáctico. Por el contrario, una desventaja –si no es abordada por el docente– es la aceptación de reiteración de errores que hacen a lugares comunes en los imaginarios colectivos, muchos relacionados con la traslación acrítica de prácticas y modos actuales de actuar y entender el mundo, a sociedades del pasado. También se corre el riesgo de que el relato histórico de la película se acepte sin más, en tanto eso fue lo que realmente ocurrió, lo cual se traduce, en ocasiones, en una mirada acrítica y monolítica sobre ciertos procesos históricos en detrimento de otras perspectivas fundamentadas. Por ello, es necesario enfatizar que las películas presentan unas características propias que exigen un tratamiento distinto al de los documentos escritos, tanto por parte del profesor que la utiliza en sus clases como por el investigador que se sirve de ella para documentar su trabajo (Núñez-Gómez et al., 2020; Mendoza Yusta, 2009).

En definitiva, la propuesta de este artículo se orienta a construir una didáctica crítica de la Historia, que favorece un tratamiento crítico, reflexivo y novedoso de los recursos que contiene el cine histórico. De este modo, se favorece una comprensión compleja entre los hitos del pasado y la forma en que se reproducen por medio de narrativas en diversos formatos (audiovisual, textual, icónico, etc.) (Breu, 2012). Los docentes tienen que hacer hincapié que la historia no es sólo un acto de recuperación del pasado, sino como una construcción compleja y llena de incertidumbres.


Material y método

A partir de los supuestos anteriores, la Cátedra de Historia Moderna de la Facultad de Filosofía y Humanidades (Universidad Nacional de Córdoba, Argentina), en el curso correspondiente al primer cuatrimestre lectivo del año 2018 (marzo-junio), se propuso el dictado de un espacio curricular optativo (bajo la forma de seminario-taller) destinado a estudiantes del profesorado y licenciatura en Historia del segundo curso (abierto a otros cursos superiores también), que ya habían cursado y regularizado la asignatura Historia Moderna.

El seminario-taller La Historia Moderna a través del cine: una propuesta para el análisis cinematográfico, histórico y su uso pedagógico fue organizado por el equipo docente de esta cátedra, como espacio de formación optativo para los estudiantes de grado, con una acreditación de 32 horas. Se programaron ocho encuentros de cuatro horas cada uno, bajo la modalidad teórico-práctica. Posteriormente, se evaluó la experiencia didáctica mediante un trabajo escrito, que incluyó la elección de una película concreta, un análisis de su contenido sustentado en bibliografía específica sobre los temas tratados, el abordaje cinematográfico de esos temas y la elaboración de una propuesta didáctica para aplicar en un curso de nivel medio (secundario) o universitario. En relación a la evaluación de la experiencia que significó el cursado del taller, los alumnos expresaron sus percepciones al final del trabajo monográfico. En este sentido, cada uno realizó una reflexión personal como futuro docente de historia y cómo el cine como herramienta ayuda a la transmisión de conocimiento histórico. Una selección de estas opiniones fue un insumo de primer orden para elaborar tanto la discusión como las conclusiones de este artículo, donde el alumnado -para preservar su privacidad- fueron identificados con números.

Se matricularon y cursaron dieciséis estudiantes (considérese que el promedio de matriculados en cursos optativos oscila entre los 15 a 22 alumnos). Se decidió seleccionar una producción cinematográfica de calidad, disponible en acceso libre y gratuito, con temas afines a este periodo histórico y que formaron parte del programa de la asignatura (véase el anexo A). La propuesta se dirigió a mostrar que el cine es una herramienta visual que complementa el estudio de la historia moderna de Europa. De este modo, entendemos que mediante la imagen se logra un acercamiento de los alumnos a espacios y contextos que les son ajenos y muy distantes.

Esta propuesta está perfectamente justificada porque, además, de ser una actividad propicia para abordar los contenidos curriculares, la tarea es muy valiosa para la preparación en el uso de recursos tecnológicos para el trabajo áulico en la enseñanza de la historia.

Una vez que estuvieron bien delimitadas y estructuradas las fases de la propuesta del seminario, se formularon una serie de objetivos generales y específicos:

Objetivos Generales:

Objetivos específicos:

En consonancia con los aspectos que hemos planteado hasta aquí, el presente artículo expone una investigación con metodología cualitativa sobre el desarrollo y resultados conseguidos por los estudiantes en el transcurso del seminario-taller. Las consideraciones expuestas parten de las intervenciones en cada encuentro, con la proyección de las películas seleccionadas, el debate sobre los contenidos de las mismas y su potencialidad como recurso didáctico para el abordaje de diferentes temáticas relacionadas con la temprana modernidad. Como se indicó antes, la propuesta se elaboró y se ejecutó desde la cátedra de Historia Moderna.

Un aspecto que ayudó al enriquecimiento de la actividad educativa fue, además de la preparación y planificación de las películas, la puesta en común en el aula como primer paso para conocer los conocimientos previos del alumnado tanto de la temática y periodo a trabajar como en los contenidos y características de la película seleccionada para sesión.

El proceso metodológico que hemos creído más conveniente para desarrollar esta actividad fue participativo, flexible, partiendo de la práctica del aula para establecer ocho encuentros de cuatro horas de duración, puesto que la proyección de las películas se realizó en cada clase. La distribución se realizó de la siguiente forma: un primer encuentro, donde se presentó la propuesta y se trabajó sobre cuestiones teóricas vinculadas al tratamiento de la imagen, los vínculos entre cine e historia y una breve historia del cine como vía de comunicación y su conversión en un fenómeno de masas. Siguieron seis encuentros, con un tema particular cada uno y un filme. La última clase tuvo una dinámica de puesta en común y síntesis de lo trabajado en los encuentros anteriores; en esa instancia también se explicaron las coordenadas para la realización del trabajo de evaluación del seminario para su acreditación. Cada clase, a su vez, estuvo dividida, en varias partes: (1) abordaje histórico e historiográfico del tema propuesto; (2) proyección de la película; (3) discusión y puesta en común sobre el tratamiento de la temática en el filme, junto a las licencias cinematográficas; (4) actividades y estrategias para el uso del mismo en el aula; (5) balance y cierre de la clase.

En el primer encuentro se comenzó trabajando en el diseño de las actividades con el objetivo de aplicar una metodología orientada a la mejora del ejercicio docente y del propio profesorado y alumnado, con una visión dinámica de la actividad. Para ello, se introdujo la actividad planificada presentando la importancia de la imagen y de los audiovisuales en la sociedad contemporánea. Más concretamente, se planteó la transformación de la imagen a lo largo del tiempo y la implicancia del cine en el registro histórico y en la reconstrucción de la historia.

En esta misma sesión, se presentaron el trabajo obligatorio a realizar por parte del alumnado, necesarias para cumplir con los objetivos del taller. Por una parte, esta tarea estuvo concretada en la visualización y análisis, desde la posición de futuros profesores de Historia, de uno de los filmes de carácter histórico presentados por los profesores.

También se facilitaron los enlaces en diferentes sitios web para que pudieran encontrar y ver las películas de forma gratuita, otra vez y profundizar en su análisis. Además, de las cuestiones académicas, se tuvo en cuenta esta cuestión para favorecer su labor.

Para la fase siguiente, se programaron seis sesiones (tantos como películas) de carácter teórico-prácticos (véase el anexo A) Cada encuentro se organizó siguiendo estas etapas:

Finalmente, se celebró un encuentro de cierre, para que a modo de conclusión se abordarán las perspectivas tratadas, donde se debatió sobre el periodo histórico en el que se desarrollaba la trama de cada una de las cintas, su vinculación de su temática con el currículum, las utilidades de las mismas para el aprendizaje de contenidos de historia, así como de su función para la construcción del pensamiento histórico. Asimismo, se entregaron consigas al alumnado para el trabajo escrito final, de entre 7 a 10 carillas, que tuvo que cumplir con los siguientes puntos:


Resultados

La recepción de la propuesta del seminario-taller fue positiva, desde el primer encuentro. Uno de los aspectos principales que valoró el alumnado fue “que el taller sirvió para intercambiar puntos de vista con los alumnos sobre su utilización o no en el aula. Este [taller], en mi opinión, fue muy enriquecedor porque posibilitó un diálogo más estrecho entre profesores, ayudantes y alumnos” (alumno 1, monografía final).

Las películas elegidas para su proyección en cada clase interesaron a los estudiantes, tanto por los temas que abordaron las mismas como por el tratamiento de los mismos mediante el lenguaje cinematográfico “contribuyó a pensar nuevas formas de incluir las nuevas tecnologías en las currículas, en consonancia con las nuevas generaciones de alumnos cada vez más digitales” (alumno 1, monografía final).

Un aspecto que fue señalado por los estudiantes fue el acercamiento que posibilita la imagen a épocas históricas distantes y, a través de ella y de las representaciones actorales, se logra una mayor empatía con las situaciones históricas narradas. En palabras de un estudiante del seminario:

El cine es una representación que ofrece una aproximación empática hacia el pasado. En el relato fílmico se ponen en escena los sentimientos y emociones vividas por personajes de otras épocas con los que los estudiantes se pueden llegar a identificar. (alumno 1, monografía final).

Esta virtud intrínseca del cine, usada con un criterio pedagógico-didáctico reflexivo, resultó un aporte enfatizado por los estudiantes en el transcurso del seminario. Se destacó la capacidad de la imagen para facilitar la aprehensión de procesos históricos frente a la mayor complejidad de los documentos históricos. Según la perspectiva de un estudiante, un aspecto:

Positivo que podemos extraer para la enseñanza media es el acercamiento a lo que podríamos llamar emoción histórica: ver a personajes, hechos, entornos sociales, vestimentas, dotar de vida a ese pasado que resulta algo de papel, muerto, para gran parte del estudiantado de nivel medio. (alumno 2, Reflexión final sobre el seminario).

Hubo coincidencias entre los cursantes en que, desde la primera clase, los filmes atrajeron su atención, ya por los temas de cada uno, ya por el abordaje y las actuaciones, ya por la fotografía y los montajes escénicos. Otra reflexión enfatizó que el cine aporta un “nuevo recurso pedagógico con múltiples potencialidades, valorando su fuerza visual y la poderosa sensación de realismo, así como la inmediatez para comunicar y explicar un pasado en el presente. (alumno 3, Reflexión final sobre el seminario).

Las historias contadas en la pantalla, así como su relación con los hechos del pasado y los contenidos que habían estudiado en Historia Moderna y en otras asignaturas conexas fueron elementos principales que atraparon su atención.

En los intercambios posteriores a la proyección de las películas y en los trabajos monográficos se debatió en relación a las licencias que admite el lenguaje del cine. La bibliografía abordada en el primer encuentro orientó las discusiones. En relación a este punto, hubo coincidencias en la importancia de identificar las particularidades del cine como género visual, narrativo y en las intencionalidades que subyacen en la construcción de un relato determinado. La elección de una determinada película y su uso en el aula requieren un trabajo de desentrañamiento previo del docente de estas cuestiones.

Más allá del tipo de película, que puede ubicarse en un amplio espectro que va desde el cine documental al comercial (latu sensu), la cinta en sí y el relato comunicado transmiten una mirada sobre los procesos históricos que, posteriormente, es motivo de abordaje y estudio con los alumnos. Lo afirmado en una de las monografías ofrece una síntesis concreta de este ejercicio “es importante ver qué visión de la historia se puede conseguir a través del cine. También, todos los cineastas poseen una ideología y lo que quieren son métodos para realizar, métodos para poder dar su propio reflejo histórico” (alumno 4, monografía final).

La impronta de quienes hacen una película se expresa, también, en “el lenguaje icónico de las artes visuales, a diferencia del lenguaje verbal, implican una lectura integral y personal en la que cada lector le da su propio sentido a lo que ve, poniendo en juego en la lectura su subjetividad” (alumno 4, monografía final).

En síntesis, uno de los acuerdos que surgió al finalizar cada encuentro puso el acento en que la viabilidad de la película analizada y las propuestas didácticas que podrían acompañarla necesariamente están en relación con una decodificación previa de la mirada que imprimieron los hacedores del filme. Como dijo uno de los alumnos:

Creo que la propuesta es más que válida, siempre y cuando se consideren las salvedades subjetivas fuertes que posee el cine. Hay que desmenuzar una producción cinematográfica: el guión, la ambientación escenográfica, el realismo histórico que ofrece. Lo más positivo que podemos extraer para la enseñanza media es el acercamiento a lo que podríamos llamar emoción histórica: ver a personajes, hechos, entornos sociales, vestimentas, dotar de vida a ese pasado que resulta algo de papel, muerto, para gran parte del estudiantado de nivel medio. (alumno 5, Reflexión final sobre el seminario).

Para finalizar la compilación de los resultados, se considera muy enriquecedor recuperar la voz de los estudiantes en relación al balance que hicieron de su experiencia, al finalizar el seminario. Hemos elegido, a modo de síntesis, la impronta que plasmó el alumno 3, quien sostuvo en relación al camino procesual que realizó en el transcurso de los ocho encuentros, que el taller: “contribuyó a pensar nuevas formas de incluir las nuevas tecnologías en las currículas, en consonancia con las nuevas generaciones de alumnos cada vez más digitales” (alumno 3, monografía final). En este sentido, el interés mostrado por los alumnos tuvo que ver sobre cómo captar la atención de los jóvenes cuando los largos textos a los que acostumbramos ya no son eficaces. Por último, posibilitó la adquisición de herramientas críticas de cine para la selección de posibles nuevos materiales, lo cual abre puertas a nuevas formas didácticas de enseñar la historia según el ámbito al que llevemos la propuesta.

Discusión

Las películas de temática histórica o con que tratan de períodos pasados, al igual que cualquier otra producción cinematográfica, fueron hechas con el principal objetivo de ofrecer entretenimiento a los espectadores, no una lección magistral de Historia. Sin embargo, en la consecución de ese objetivo lúdico, cualquier filme requiere de un andamiaje en el guión, el vestuario, la fotografía, los personajes y su caracterización, etc. con los que se construye una trama dirigida a captar la atención de los espectadores. En este lugar de encuentro, el cine ofrece un lenguaje visual dotado de emociones, de gestualidades, de empatía o lejanía para con los personajes y sus acciones que interpela directamente al público al que está dirigido. Y en este punto, encontramos un aporte sustancial en el uso de películas con contenido histórico en diferentes niveles de enseñanza. Porque el conocimiento de los valores de sensibilización y comprensión de las tragedias humanas a través de esa imagen-relato es más duradero o, por lo menos, interpela al alumnado a escribir y reflexionar más activamente en la reconstrucción y comprensión de diferentes episodios históricos.

A nuestro juicio, con esta perspectiva crítica, es desde donde podemos aprovechar adecuadamente el cine como recurso didáctico para el aprendizaje de la Historia. Para este fin, es necesario que sepamos elegir las películas adecuadas para las características del alumnado, así como por los contenidos a tratar. Con su proyección, no se buscaría la verdad de lo que pasó, sino acercar la Historia a nuestros estudiantes. Esta es la manera de que se ponga cara a contenidos o conceptos. Por eso mismo, las películas son más que una herramienta para enseñar, ya que pueden favorecer la transmisión de valores y de contenidos apropiados para construir el pensamiento crítico y reflexivo.

Entendemos que existen muchos filmes con potencialidad didáctica y, por ello, a través de nuestra labor podemos hacer un aprovechamiento significativo de ellos en las clases de Historia y, de este modo, utilizar el cine en el aula como un documento. Esta posibilidad, en primer lugar, determina que la película elegida aporta a la adquisición de conocimientos y competencias históricas a través de un relato iconográfico y verbal-textual, uno de los métodos más difundido del proceso de enseñanza-aprendizaje (véase el anexo B). Por eso mismo, se debe manejar esta herramienta de forma compleja, más allá de la ilustración de un momento histórico. En este sentido, si bien este artículo se focalizó en una experiencia concreta relacionada con la temprana modernidad europea, la propuesta y las reflexiones incluidas aquí son válidas para trabajar sobre otros períodos históricos. Por un lado, existe una pluralidad de cintas sobre diferentes períodos, desde la antigüedad a los tiempos actuales, cuyo contenido es viable y acorde para el estudio de procesos históricos y acontecimientos particulares de muy buena manufactura. Por otro lado, las observaciones pedagógico-didácticas que se han desarrollado en estas páginas son pertinentes –con los ajustes propios de acuerdo al contenido histórico y al nivel de enseñanza– para seleccionar películas y proponer actividades para el estudio y comprensión crítica de múltiples momentos históricos.

La experiencia que hemos propuesto señala que no se puede aprender ni enseñar Historia a través del cine únicamente. No se puede exigir al cine lo que no puede ofrecer, la exposición exacta del instante que pasó. Ahora bien, a mediano plazo, el filme se convierte en un documento revelador, como lo enfatizó el estudiantado a lo largo de los encuentros. Estamos ante un utillaje donde las películas resultan valiosas para acercar al alumnado a las realidades del pasado, captando la atención y generando mucho interés. Hacer efectiva esta complementación requiere acercarse al cine sabiendo que el lenguaje propio de este no está reñido con el manejo de las fuentes escritas. Ambos elementos deben combinarse e interrelacionarse, acción que pusimos en práctica en las sesiones, a través de una selección de bibliografía y documentos que acompañó la discusión antes y después de la proyección y análisis de los largometrajes. Las verdaderas fuentes históricas seguirán siendo los documentos, la prensa histórica, la correspondencia, las fuentes orales... y sólo a través de su análisis se construyen los procesos del pasado. En el lenguaje cinematográfico no encaja la abstracción propia de la narración académica de la Historia. La economía, la vida cotidiana, el ordenamiento societal, la religión, las mentalidades y la cultura material están indisolublemente unidas en la pantalla y tienen que ser representadas a la vez y sin indeterminaciones.

Esta diferencia puede ofrecer la posibilidad de presentar el cine como un cambio importante en nuestra manera de reflexionar sobre el pasado. Las películas históricas pueden ofrecer una una recreación de lo acontecido, pero no pueden por sí solas enseñar Historia, ni tampoco pueden suplantar a la historia escrita. Generalmente, una película presenta su contenido como una narración cerrada (nudo, desarrollo y desenlace), acompañada de una fuerte carga dramática, con emociones, aventuras y heroísmo y allí reside su atracción para la didáctica. La labor de los docentes será buscar un equilibrio que matice la tendencia que tiene el cine a personalizar los procesos históricos en sus protagonistas, haciendo que las pasiones y los sentimientos sean la causa principal del transcurrir de los procesos históricos, cuestión que puede inducir a falsas interpretaciones del pasado. En este sentido, la bibliografía académica y el material heurístico son recursos necesarios para lograr un uso óptimo de cintas históricas en el aula y comprender que la Historia es fruto de acciones individuales, colectivas y contextos múltiples, simultáneos y complejos.


Conclusiones

La utilización de las cintas para la enseñanza de la Historia es muy valiosa. Las discusiones en el transcurso del proyecto y los trabajos finales que presentó el alumnado han revelado cómo incorporando el cine a la enseñanza de forma dirigida puede reportarnos, no solo una serie de valores intrínsecos, sino una manera de que los discentes adquieran un aprendizaje significativo por medio de recursos que conocen y les son cercanos.

A la vista de los resultados y a la gran aceptación por parte del estudiantado, esta primera experiencia se replicará en sucesivos cursos lectivos. Nuestro interés radica en recabar diferentes experiencias entre estudiantes a lo largo de un período (estimativo de cinco cursos) para construir una mirada más amplia y con un mayor número de opiniones y experiencias personales de futuros docentes que posibilite llegar a conclusiones más sólidas y amplias. De este modo, consideramos que podemos avanzar en el perfeccionamiento de estas herramientas tecnológico-visuales para la formación del profesorado de Historia.

Por último, tenemos también la intención de ampliar el campo de investigación con alumnado universitario de antropología, sociología y filosofía, para de este modo comparar resultados de experiencias educativas de esta naturaleza, en las que el cine ha sido utilizado como recurso didáctico. Con este proceso se podrán conformar unos resultados mucho más completos y objetivos gracias a la participación de grupos con características más diversas, los cuales serán de gran utilidad para la programación y perfeccionamiento en la formación del profesorado en Historia.


Referencias

Aguaded, I. (2012). Media proficiency, an educational initiative that cannot wait. [La competencia mediática, una acción educativa inaplazable]. Comunicar, 39, 7-8. https://doi.org/tnd

Alberich, E. (2009). Películas clave del cine histórico. Robinbook.

Allen, R. y Gomery, D. (1995). Teoría y práctica de la historia del cine. Paidós.

Ambrós, A. y Breu, R. (2007). Cine y educación. El cine en el aula de primaria y secundaria. Graó. https://bit.ly/37nlkK2

Andelique, C. (2011). La Didáctica de la Historia y la formación docente: ¿Qué profesor de historia necesitan las escuelas? Clío & Asociados, 15, 256-269. https://bit.ly/2TcmwHW

Badaña i Abadia, P. (1990). ¿Se aprende Historia con el cine? Historia y Vida, 58, 165- 171.

Beltrán, J. (diciembre, 2006). Sobre cine, sociedad y educación. Cómo hacer cosas con imágenes. Revista de Ciencias Sociales, 19(23), 88-99. https://bit.ly/37nPPj6

Bermúdez, N. (enero/diciembre, 2008). El cine y el vídeo: recursos didácticos para el estudio y enseñanza de la historia. Revista de Teoría y Didáctica de las Ciencias Sociales, 13, 101-123. https://bit.ly/37mZXbN

Breu, R. (noviembre, 2012). La historia a través del cine. 10 propuestas didácticas para secundaria y bachillerato. Graó.

Burke, P. (2001). Visto y no visto. El uso de la imagen como documento histórico. Crítica.

Caparrós, J. (1997). Cine e Historia. Una propuesta de docencia e investigación, Anthropos, 175.

Cheung, C. (18 de agosto de 2006). The relevance of media education in primary schools in Hong Kong in theage of new media: a case study. Educational Studies, 31(4), 361-374. https://doi.org/fgbb2j

Chourio, D. y Vidovic, J. (2012). El cine como estrategia didáctica para la enseñanza de la historia. Revista de la Universidad del Zulia, 3(7). https://bit.ly/3m47yQH

Torre de la, S., Oliver, C., Violant, V., Tejada, J. Rajadell, N. y Girona, M. (2003/2004). El cine como estrategia didáctica innovadora. Metodología de estudio de casos y perfil de estrategias docentes. Contextos educativos, 6/7, 65-86. https://bit.ly/2IHbB76

Torre de la, S., Pujol, M. y Rajadell, N. (coords.) (2005). El cine, un entorno educativo. Diez años de experiencias a través del cine. Narcea.

Falcón-Díaz-Aguado, L. y Díaz-Aguado-Jalón, M. (2014). Adolescent students as media fictional characters. [Relatos audiovisuales de ficción sobre la identidad adolescente en contextos escolares]. Comunicar, 42, 147-155. https://doi.org/fd6q

Flores, J. (1982). El cine, otro medio didáctico. Escuela Española.

García, R. (2007). El cine como recurso. Eikasia, Revista de Filosofía, 3(13), 123-127. https://bit.ly/3dGsx9p

Gómez, M. (2010). Enseñanza con el Cine. Los tiempos modernos de Charles Chaplin un filme de la modernidad. Revista Educación y Pedagogía, 10(22). 117-124. https://bit.ly/37w8zwK

Gómez, C., Ortuño, J. y Molina, S. (2014). Aprender a pensar históricamente. Retos para la historia en el siglo XXI. Tempo e Argumento, 6(11), 5-27. https://bit.ly/3m1wsR5

Grupo-Embolic. (1998). Cómo enseñar filosofía con la ayuda del cine. Comunicar, 11, 76-82. https://doi.org/fd6t

Gutiérrez, M., Pereira, M. y Valero, L. (2006). El cine como instrumento de alfabetización emocional. Teoría educativa, 18, 229-260. https://bit.ly/3kjpjv4

López, M. (2019). El cine como propuesta pedagógica en el alumnado del Grado de Maestro en Educación Primaria. El Futuro del Pasado, 10, 327-341. https://bit.ly/3ocqluS

Stoddard, J. y Marcus, A. (2010). More Than “Showing What Happened”: Exploring the Potential of Teaching History with Filme. The High School Journal, 93(2), 83-90. https://doi.org/dpgnvx

Martínez, F. (2013). La historia y el cine: ¿unas amistades peligrosas? Vínculos de Historia. Revista del Departamento de Historia de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2, 351-372. https://bit.ly/34emxRU

Mendoza, R. (agosto, 2009). El cine como recurso para la enseñanza de la historia contemporánea. Innovación y experiencias educativas. Revista digital, 21, 1-12. https://bit.ly/3dMRqA6

Núñez-Gómez, P., Cutillas-Navarro, M. y Álvarez-Flores, E. (27 de febrero de 2020). Cine como herramienta de aprendizaje creativo en Educación Primaria. Estudios sobre educación, 38, 233-251. https://doi.org/fd6r

Ortega, J. y Pérez, Á. (2013). El cine digital en la formación inicial del profesorado: una experiencia innovadora realizada en la Universidad de Granada. Educación XXI, 16(2), 297-319. https://bit.ly/31siVdn

Pac, D. y García, M. (junio, 2013). El cine como herramienta de aprendizaje en el aula. Claves de una experiencia docente multidisciplinar en el ámbito económico. Revista Internacional de Organizaciones, 10, 181-197. https://bit.ly/3jdN0Dx

Pagès, J. (2000). El tiempo histórico. En P. Benejan y J. Pagès, Enseñar y aprender Ciencias Sociales, Geografía e Historia en la educación secundaria (pp. 189-208). Universitat de Barcelona, Instituto de Ciencias de la Educación.

Pinuaga, Á. y Van der Vaart, Y. (2010). Rodamos Historia. T y B Editores.

Rosenstone, R. (1995). La Historia en la pantalla. En M. A. Paz y J. Montero, Historia y Cine. Realidad, ficción y propaganda (pp. 13-33). Editorial Complutense.

Rosenstone, R. (1997). El pasado en imágenes. El desafío del cine a nuestra idea de la historia, Barcelona, Ariel.

Sáiz, J. y Gómez, C. (2016). Investigar el pensamiento histórico y narrativo en la formación del profesorado: fundamentos teóricos y metodológicos. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 19(1), 175-190. https://bit.ly/3kfxJDr

Salinas, M. (diciembre, 2009). El uso del cine y vídeo en antropología. Opiniones, conocimientos y experiencias de antropólogos venezolanos. Gazeta de Antropología, 25(2), 1-13. https://bit.ly/3jgXQc2

Sant, E., Pagès, J., Santisteban, A., González-Montfor, N. y Oller, M. (2014). ¿Cómo podemos analizar la competencia narrativa del alumnado en el aprendizaje de la Historia? Clío & Asociados, 18, 166-182. https://bit.ly/2HoCvQK

Santisteban, A. (2010). La formación de competencias de pensamiento histórico. Clío & Asociados, 14, 34-56. https://bit.ly/2FQnLcY

Sorlin, P. (2005). El cine, reto para el historiador. Istor, 5(20), 11-35. https://bit.ly/3m9qNZj

Valle, E. (2007). Cine e historia: sobre la utilización de los documentos soporte vídeo en la enseñanza de la historia. En Didáctica de la enseñanza para extranjeros. Actas del I Congreso Internacional de Lengua, Literatura y Cultura Española (pp. 445-458). https://bit.ly/2HfxREI


Anexo A


Largometrajes seleccionados de acuerdo a contenidos y sesiones


Sesión 1

Película: En busca de Ricardo III (1996).

Periodo histórico: Siglo XV.

Contenido didáctico: Los vínculos entre cine e historia y las licencias cinematográficas para el tratamiento de los procesos históricos. Inglaterra y La Guerra de las dos Rosas: el reinado del último rey de la dinastía York.


Sesión 2

Película: Martin Luther (1953).

Periodo histórico: Siglo XVI.

Contenido didáctico: La reforma luterana y el quiebre de la cristiandad. Sujeciones e implicancias entre religión y política.


Sesión 3

Película: El regreso de Martin Guerre (1982).

Periodo histórico: Siglo XVI.

Contenido didáctico: La sociedad campesina tradicional, su ritualidad (charivaris), las prácticas de justicia del Antiguo Régimen, los mecanismos de control social y el papel de la guerra en estas sociedades. Relación entre historia e historiadores y cine: el guión de Natalie Zemon Davis.


Sesión 4

Película: Vatel (2000).

Periodo histórico: Siglo XVII.

Contenido didáctico: La vida cortesana: el poder y la política en el Antiguo Régimen. La “Sociedad cortesana” Francia en la época de Luis XV.


Sesión 5

Película: Esquilache (1989).

Periodo histórico: Siglo XVIII.

Contenido didáctico: Reformismo borbónico en la monarquía Hispánica. Alcances y límites de la transición desde una monarquía compuesta a una centralizada.


Sesión 6

Película: El molino y la cruz (2011).

Periodo histórico: Siglo XVI.

Contenido didáctico: La experiencia política y religiosa de los Países Bajos. La guerra eterna en los Países españoles. Relación entre arte e historia: Peter Brueghel.



Anexo B

Fragmentos de películas y contenidos históricos seleccionados, a modo de ejemplo, en algunos de los encuentros para trabajarlos en el espacio áulico

Filme: Esquilache

Fragmento: https://youtu.be/dVUtSWrC7Oc

Ilustración – Sociedades de amigos del país – reformas dentro de la Monarquía.

Fragmento: https://youtu.be/vsXLIk3i4LI

Transformación de Madrid. Encuentro con otro destacado reformista: Ensenada.

Fragmento: https://youtu.be/a7NgYeJcA9U

Destitución de Esquilache

Escenarios – Personajes – Vestuario – Diálogos – Caracterizaciones – Ideas fuerza en cada escena.

Filme: El molino y la cruz

Fragmento: https://youtu.be/5w0uVgrude8

La percepción del tiempo – El funcionamiento del molino – La vida cotidiana en el siglo XVII.

(min. 7.22 a min. 11.32).

Fragmento: https://youtu.be/5w0uVgrude8

La presencia española en los Países Bajos. Conflictos religiosos. Vida cotidiana.

(min. 22.10 a min. 30.30).

Escenarios – Personajes – Vestuario – Diálogos – Caracterizaciones – Ideas fuerza en cada escena.

Filme: Martin Lutero

Fragmento: https://youtu.be/iFwK6qFNIXk

El conflicto por las reliquias. Indulgencias. Discusiones teológicas. Bases de la creencia católica y dudas de Lutero. Bases de la reforma.

(min. 26 a min. 32.35).

Escenarios – Personajes – Vestuario – Diálogos – Caracterizaciones – Ideas fuerza en cada escena.

10

10